Panel SATE moderno que combina un eficiente aislamiento térmico con un acabado decorativo en forma de Ladrillo travesaño romano. Diseñado para el revestimiento y aislamiento de fachadas, otorgándoles el carácter de la auténtica fábrica de ladrillo romano, con textura, personalidad y un acabado estético de alta calidad.
Dimensiones: 1250 x 625 x 50 mm. Superficie de cobertura: 0,72 m² por unidad. Peso: 4,2 kg/unidad.
Ladrillo travesaño romano — es un ladrillo cocido de la antigua Roma. La arcilla se moldeaba a mano, se secaba al aire libre y luego se cocía en hornos. Gracias a su forma alargada (longitud de hasta 260–500 mm) y su gran resistencia, se utilizaba para levantar grandes estructuras abovedadas y arcos. Hoy en día, este material auténtico es muy valorado para la creación de fachadas exclusivas y contemporáneas. En la arquitectura moderna, se denomina ladrillo travesaño romano a un ladrillo caravista de formato alargado fabricado a mano. Cada pieza es un elemento único de revestimiento. La superficie del material se caracteriza por una textura inconfundible, sin aristas achaflanadas. Sus proporciones singulares generan un patrón horizontal original en el aparejo, que otorga a los edificios un aspecto impactante, monumental y, al mismo tiempo, elegante. Aparejo antiguo (caótico) — es un método de colocación en el que los ladrillos de diferentes longitudes y alturas se disponen sin un orden estricto, creando un patrón natural y dinámico. En esencia, este recurso artístico no sigue las estrictas reglas geométricas propias de los aparejos clásicos. Este enfoque proporciona un aspecto único a la fachada, evitando la monotonía en los muros y realzando la textura del ladrillo visto.
El negro carbón en la colección Travesaño Romano evoca la fuerza y la elegancia de los materiales más nobles. Este tono profundo y sobrio realza las proporciones alargadas del ladrillo romano, acentuando su textura artesanal y aportando a la fachada un carácter rotundo, moderno y de gran impacto visual. Es el color de las sombras arquitectónicas, de los contrastes que definen espacios y de las superficies que absorben la luz para devolverla con una presencia serena y majestuosa. Ideal para proyectos contemporáneos que buscan una estética audaz y minimalista, el negro carbón transforma el ladrillo romano en un elemento de vanguardia, donde la tradición se encuentra con la modernidad más radical.
Ventajas del material:
Doble beneficio: Permite realizar el aislamiento térmico y el acabado final en un solo ciclo, reduciendo el tiempo de los trabajos de fachada y rehabilitación.
Decorativo: Proporciona una imitación visual y táctil precisa de la auténtica fábrica de ladrillo natural.
Protección: Evita las pérdidas de calor en los muros, protegiendo el aislamiento de la humedad.
Instalación sencilla: Se fija fácilmente a cualquier tipo de pared, sin necesidad de trabajos previos complejos ni de reforzar las estructuras portantes.
Características técnicas:
Composición: Base rígida (aislamiento térmico especializado para fachadas) y capa protectora-decorativa (ladrillo flexible).
Propiedades: Alta capacidad de aislamiento térmico, resistencia a la humedad, al moho y a los rayos UV, así como resistencia a daños mecánicos.
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