Ladrillo español. Aparejo a soga 1/3.

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25,00
Panel SATE moderno que combina un eficiente aislamiento térmico con un acabado decorativo de ladrillo español tradicional. Diseñado para revestir fachadas con la calidez y el carácter de la auténtica albañilería mediterránea, aportando textura, personalidad y un acabado de alto nivel estético.

Dimensiones: 1250 x 625 x 50 mm.
Superficie de cobertura: 0,72 m² por unidad.
Peso: 4,2 kg/unidad.

El ladrillo español tradicional es mucho más que un simple material de construcción. Es un símbolo de identidad arquitectónica. Los españoles sienten un profundo orgullo por sus fachadas de ladrillo visto, cuyas tradiciones se remontan a siglos atrás. A lo largo de la historia, el ladrillo ha sido el protagonista de una historia de artesanía y belleza que perdura hasta nuestros días.
Este orgullo se fundamenta en varios pilares:
1) Autenticidad y artesanía - el ladrillo español, especialmente el fabricado a mano, posee variaciones cromáticas y texturas que narran la historia de su creación, un valor muy apreciado frente a la producción en masa.
2) Versatilidad y carácter expresivo - permite crear desde los diseños más sobrios y nobles hasta los más complejos y decorativos, configurando un lenguaje visual inconfundiblemente español.
3) Durabilidad y vínculo con el territorio - es un material noble que mejora con el tiempo, resiste las inclemencias climáticas y armoniza con el paisaje urbano, transmitiendo una sensación de calidez y solidez.

El Arrecife Burdeos es el color de la pasión y la tierra profunda, el mismo que ha marcado la identidad de las fachadas más nobles de la arquitectura española. Este tono burdeos, intenso y aterciopelado, evoca la arcilla rica en minerales que, tras ser cocida en hornos centenarios, adquiere esa pátina oscura y vibrante que parece guardar la memoria del fuego y del tiempo. Es el color de los atardeceres más intensos, de las tierras de secano y de los ladrillos que han sido testigos de la historia en palacios, conventos y casonas señoriales. Llevar este color en una fachada es rendir homenaje a la tradición más profunda de la construcción española, donde el barro se convierte en arte y la historia se escribe en cada muro.
Este burdeos no es un color común; es un color con carácter, que habla de solidez, de nobleza y de la huella imborrable del paso del tiempo. Su riqueza cromática cambia con la luz, revelando matices que van del rojo profundo al violáceo, como un arrecife que emerge del mar y se tiñe de historia. Es el color que transmite distinción, calidez y una sensación de arraigo a la tierra, evocando la grandeza de los paisajes y la tradición de los oficios artesanos. Al elegir el Arrecife Burdeos para una fachada, se elige la intensidad, la elegancia y la profunda conexión con la herencia arquitectónica española.

Ventajas del material:
  • Doble beneficio: Permite realizar el aislamiento térmico y el acabado final en un solo ciclo, reduciendo el tiempo de los trabajos de fachada y rehabilitación.
  • Decorativo: Proporciona una imitación visual y táctil precisa de la auténtica fábrica de ladrillo natural.
  • Protección: Evita las pérdidas de calor en los muros, protegiendo el aislamiento de la humedad.
  • Instalación sencilla: Se fija fácilmente a cualquier tipo de pared, sin necesidad de trabajos previos complejos ni de reforzar las estructuras portantes.
Características técnicas:
  • Composición: Base rígida (aislamiento térmico especializado para fachadas) y capa protectora-decorativa (ladrillo flexible).
  • Propiedades: Alta capacidad de aislamiento térmico, resistencia a la humedad, al moho y a los rayos UV, así como resistencia a daños mecánicos.
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